He nacido el día que murieron muchos
y es posible que haya muerto muchas veces más
antes de todas las veces que he nacido y he muerto;
he visto mi muerte en forma cilíndrica fraccionada en 20 unidades
dentro de una cajetilla por cada litro y medio de ron;
he nacido inconcientemente muchos fines de semana
en distintas caras, palabras, holas y adioses;
dentro de 15 días, aproximadamente, cumpliré dos meses
desde que su voz me hizo nacer;
dentro de esos dos meses he estado a punto de morir
entre cuatro y cinco veces diarias
cuando en mi mente la veo y en mis ojos no está;
matemáticamente he resucitado de manera descontrolada,
lo cual me llena de orgullo pues siento que estoy viviendo;
podría hacerlo una y otra vez
hasta que llegue el día en que deje de latir
y por fin pueda decir que estoy vivo;
he muerto en un avión a miles de metros de altura
y he nacido varias veces en recuerdos a distancia,
he sobrevivido a muchos libros,
ojala corra con la misma suerte en un rato más,
cuando aparezca de repente la silaba FIN,
y después de tantas muertes y tantas vidas,
quiero seguir pensando que estoy viviendo.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
...
Mañana de sol, aire fresco, frío el sueño de anoche, oscuridad larga de dos horas,
tiempo que requiere para sentirse solo, abandono de deberes, libertinaje al fumar,
adicción a su lunar en la boca, palabras que no matan las ganas de intentar,
experiencia pasada que no deja rencores, amores de día al caminar,
sendero de rutinas nunca tan iguales, diferencia en las caras,
similitud en las conversaciones de antaño, medio día es ahora según un reloj,
un café frió y mal servido, atenciones de una rubia mesera que sonríe por compromiso,
donación de un poco de azúcar, amargura visible en la otra mesa, local sin gracia y desazón,
recuerdo alegre del ritmo de su voz, labios rosados pintados de besos,
caricias de extraños que no dejan huella, simplicidad sentimental,
un gusto por sufrir, y un dolor para sonreír.
tiempo que requiere para sentirse solo, abandono de deberes, libertinaje al fumar,
adicción a su lunar en la boca, palabras que no matan las ganas de intentar,
experiencia pasada que no deja rencores, amores de día al caminar,
sendero de rutinas nunca tan iguales, diferencia en las caras,
similitud en las conversaciones de antaño, medio día es ahora según un reloj,
un café frió y mal servido, atenciones de una rubia mesera que sonríe por compromiso,
donación de un poco de azúcar, amargura visible en la otra mesa, local sin gracia y desazón,
recuerdo alegre del ritmo de su voz, labios rosados pintados de besos,
caricias de extraños que no dejan huella, simplicidad sentimental,
un gusto por sufrir, y un dolor para sonreír.
Al otro lado
La noche le ha cantado al sarcasmo y a la ironía un par de veces,
mientras los mendigos le piden libertad a la economía;
las mujeres de los cultos dominicales le han dicho que no una vez más al Ave Maria,
al preferir criticar al de sotana larga que ejerce su amorío impúdico domingo a domingo,
allá, en la casa de de la señora Hostilidad;
mientras que los verdugos duermen
y los prófugos comen un par de cantinas,
la puerta de la decencia se convence una vez más en no abrir,
las campanas del progreso han dejado a tras al hombre de respeto;
si fueran las mismas costumbres que quemaron vivo al visionario,
no habría ahora a nadie a quien decir ilustrado;
- vamos!! caminemos hermanos de poca fe,
que al llegar ni siquiera habrá necesidad de creer-
fueron alguna vez las palabras de soslayado ingenuo,
valiente con las manos y cobarde con las armas
y no por eso menos hombre que cualquier hijo o padre del vecindario;
legitimo contendor del día a diario.
Las parvadas de maquinas enormes que surcan la moral
del que se sigue sintiendo ignorado,
no pararan hasta que las ideas del anciano
mueran una vez más en la tierra del odio cultivado;
y mas allá de la ciencia y la poesía,
mas allá de la pulcritud artificial del ganado,
allá en la lejanía de la serenidad infantil,
habrá siempre un humano que sienta las ganas de seguir,
presagiando el destino de otros y dejando de lado en la enramada
las ganas de una piel suave sentir,
la manos de una madre putativa besar;
y al final de la encrucijada un par de hojas y pétalos tirar al viento,
viento que carga la pureza de lo que vendrá,
hinchando las venas cardiacas del hostigamiento matutino,
cuando al calzar un par de pies desnudos,
pise firme y fuerte la casa del que ya no está,
y cobije a sus hijas en el centro del pecho carnal.
mientras los mendigos le piden libertad a la economía;
las mujeres de los cultos dominicales le han dicho que no una vez más al Ave Maria,
al preferir criticar al de sotana larga que ejerce su amorío impúdico domingo a domingo,
allá, en la casa de de la señora Hostilidad;
mientras que los verdugos duermen
y los prófugos comen un par de cantinas,
la puerta de la decencia se convence una vez más en no abrir,
las campanas del progreso han dejado a tras al hombre de respeto;
si fueran las mismas costumbres que quemaron vivo al visionario,
no habría ahora a nadie a quien decir ilustrado;
- vamos!! caminemos hermanos de poca fe,
que al llegar ni siquiera habrá necesidad de creer-
fueron alguna vez las palabras de soslayado ingenuo,
valiente con las manos y cobarde con las armas
y no por eso menos hombre que cualquier hijo o padre del vecindario;
legitimo contendor del día a diario.
Las parvadas de maquinas enormes que surcan la moral
del que se sigue sintiendo ignorado,
no pararan hasta que las ideas del anciano
mueran una vez más en la tierra del odio cultivado;
y mas allá de la ciencia y la poesía,
mas allá de la pulcritud artificial del ganado,
allá en la lejanía de la serenidad infantil,
habrá siempre un humano que sienta las ganas de seguir,
presagiando el destino de otros y dejando de lado en la enramada
las ganas de una piel suave sentir,
la manos de una madre putativa besar;
y al final de la encrucijada un par de hojas y pétalos tirar al viento,
viento que carga la pureza de lo que vendrá,
hinchando las venas cardiacas del hostigamiento matutino,
cuando al calzar un par de pies desnudos,
pise firme y fuerte la casa del que ya no está,
y cobije a sus hijas en el centro del pecho carnal.
domingo, 18 de octubre de 2009
Y que mas da si se rompen las reglas de la relatividad o si mas bien se agrandan exponencialmente hasta la potencia indicada como para dejar de sentir el suelo debajo de los pies; que si la cordura de los hombres llegara a tener parámetros, no podría haber pasado lo que hace instantes fue.
Me han dicho que la luna nace de noche, cuando el sol se ha despintado en el mar, lo he visto, claro, a veces va dejando acuarelas naranjas en el cielo y otras tantas se disuelve así nada mas; como el café instantáneo de la mañana en mi taza olorosa a prisa y retraso.
También me han dicho que la ola siempre vuelve a nacer, una y otra vez, y si, lo comprobé aquella mañana cuando no moví mis pies de la arena esperando alucinante el momento en que si moverme, el agua dejara de hacerme cosquillas al recogerse rítmicamente el mar.
Un día me contaron que por más que trata uno de no parpadear, más lagrimas involuntarias enjugan los ojos sin siquiera haber tenido tristeza; y que si al unísono son mas las tristezas, por mucho que intentes tener los ojos cerrados, las lagrimas brotan igual.
A veces no me han contado nada, yo mismo me he dado cuenta, como cuando siguiendo siendo el niño que ahora soy, intenté detener esa pequeña vertiente con mi pie; por un instante funcionó, pero más reí cuando el hilo de fría agua se las ingenió para buscar otro camino y llegar a otro pie.
Pero lo de hoy escapa a todo lo antes recordado, deja un nuevo parámetro y abre más los caudales de asombro sutil, hoy me ha asombrado la capacidad que tengo de asombrarme; y creo que puedo ver o al menos imaginar como tus cejas cambian ligeramente de posición conforme vas leyendo; es entendible, el problema es para uno que se deja llevar; y en este momento estoy pensando sinceramente en parar, pero lamentablemente no puedo, ya que de la cuadricula de esta hoja salen pequeños tallos verdes que a simple vista denotan suavidad y frescura; de tal manera que si dejo de escribir lo mas seguro es que se oculten, y mi ansia de paz no lo permitirá, así es que continuaré, aunque en esa linda cara las cejas sigan cambiando de posición.
Entre pasos agitados y mirada serena, pensaba en abstraerme del mundo un rato y dejar que mi mente me trajera algo en que dedicar mi tiempo mientras terminaba el rutinario caminar que no siempre tiende a ser igual; faltaban varias cuadras todavía, así que el pretexto para dejar una imagen a mi cabeza llegar estaba mas que justificado; en eso me encontraba cuando sentí la suavidad del pasto muchas veces verde de la placita central de la calle, así que decidí mirar para abajo, pareciere que algo obstaculizaba mi camino, a pesar de que no había cuerpo físico alguno en frente de mi, el instinto me llevó a mirar el césped dos metros hacia mi costado y ahí estaba como diciendo a gritos quedos “ven! ven!”, mi cuerpo siguió a mi mirada como brisa en el rostro de abril de todos los años; una especie de flor sin pétalos, hecha al parecer de diminutos fragmentos de suave algodón de cera me miró; me decía que la fragilidad de su ser podía presentarse tan solo con un soplido mundano de cualquier alguien, pero también me dijo que su fragilidad era tan grande que ante cualquier viento no iba a ceder, al menos por un buen tiempo; lo comprobé cuando esa corriente de frío aire bajo el sol erizó mi piel y mis ojos tuvieron que dejar de ver, al abrirlos, ella estaba aun ahí, igual de firme que al amanecer, cuando la tomé, entre mis dedos se dejos mecer, ella solo se posó en mi mano abrigando su tallo entre las yemas de mis dedos, la acaricié y jugué con ella y ninguna porción de algodón se cayó, cuando soplé se desintegró y en el aire figuras emocionales dibujó, vi tus ojos y también vi tu boca, vi el ondear de tu cabello y la frecuencia de tu respiración al dormir.
Cuando soplé me acorde de Ti.
Me han dicho que la luna nace de noche, cuando el sol se ha despintado en el mar, lo he visto, claro, a veces va dejando acuarelas naranjas en el cielo y otras tantas se disuelve así nada mas; como el café instantáneo de la mañana en mi taza olorosa a prisa y retraso.
También me han dicho que la ola siempre vuelve a nacer, una y otra vez, y si, lo comprobé aquella mañana cuando no moví mis pies de la arena esperando alucinante el momento en que si moverme, el agua dejara de hacerme cosquillas al recogerse rítmicamente el mar.
Un día me contaron que por más que trata uno de no parpadear, más lagrimas involuntarias enjugan los ojos sin siquiera haber tenido tristeza; y que si al unísono son mas las tristezas, por mucho que intentes tener los ojos cerrados, las lagrimas brotan igual.
A veces no me han contado nada, yo mismo me he dado cuenta, como cuando siguiendo siendo el niño que ahora soy, intenté detener esa pequeña vertiente con mi pie; por un instante funcionó, pero más reí cuando el hilo de fría agua se las ingenió para buscar otro camino y llegar a otro pie.
Pero lo de hoy escapa a todo lo antes recordado, deja un nuevo parámetro y abre más los caudales de asombro sutil, hoy me ha asombrado la capacidad que tengo de asombrarme; y creo que puedo ver o al menos imaginar como tus cejas cambian ligeramente de posición conforme vas leyendo; es entendible, el problema es para uno que se deja llevar; y en este momento estoy pensando sinceramente en parar, pero lamentablemente no puedo, ya que de la cuadricula de esta hoja salen pequeños tallos verdes que a simple vista denotan suavidad y frescura; de tal manera que si dejo de escribir lo mas seguro es que se oculten, y mi ansia de paz no lo permitirá, así es que continuaré, aunque en esa linda cara las cejas sigan cambiando de posición.
Entre pasos agitados y mirada serena, pensaba en abstraerme del mundo un rato y dejar que mi mente me trajera algo en que dedicar mi tiempo mientras terminaba el rutinario caminar que no siempre tiende a ser igual; faltaban varias cuadras todavía, así que el pretexto para dejar una imagen a mi cabeza llegar estaba mas que justificado; en eso me encontraba cuando sentí la suavidad del pasto muchas veces verde de la placita central de la calle, así que decidí mirar para abajo, pareciere que algo obstaculizaba mi camino, a pesar de que no había cuerpo físico alguno en frente de mi, el instinto me llevó a mirar el césped dos metros hacia mi costado y ahí estaba como diciendo a gritos quedos “ven! ven!”, mi cuerpo siguió a mi mirada como brisa en el rostro de abril de todos los años; una especie de flor sin pétalos, hecha al parecer de diminutos fragmentos de suave algodón de cera me miró; me decía que la fragilidad de su ser podía presentarse tan solo con un soplido mundano de cualquier alguien, pero también me dijo que su fragilidad era tan grande que ante cualquier viento no iba a ceder, al menos por un buen tiempo; lo comprobé cuando esa corriente de frío aire bajo el sol erizó mi piel y mis ojos tuvieron que dejar de ver, al abrirlos, ella estaba aun ahí, igual de firme que al amanecer, cuando la tomé, entre mis dedos se dejos mecer, ella solo se posó en mi mano abrigando su tallo entre las yemas de mis dedos, la acaricié y jugué con ella y ninguna porción de algodón se cayó, cuando soplé se desintegró y en el aire figuras emocionales dibujó, vi tus ojos y también vi tu boca, vi el ondear de tu cabello y la frecuencia de tu respiración al dormir.
Cuando soplé me acorde de Ti.
viernes, 1 de mayo de 2009
Zamba para ti
Enuncia en una carta
todo lo que a ti te mata,
quema en el cenicero
todo lo malo primero,
echa a volar al viento
el nuevo primer aliento.
avienta esos feos zapatos
te ves mas niña dando esos saltos
quítate ese falso vestido
ponte tu jeans preferido,
entierra ese llanto raudo
mira, aquí estoy yo a tu lado,,,
ah ah ah ay!! uhoo uhooo!!
escucha mi zamba querida
te la canto como si fuera mi vida
alza tu mirada perdida
dame esa sonrisa atrevida...
alza tu mirada perdida
dame esa sonrisa atrevida
ah ah ah ayy!! uhoo uhoo!!
te canto esta zamba mujer
y no me importa la indiferencia del ayer
déjame llevar al cielo tu ser
y en tu espalda dibujar un nuevo amanecer
déjame llevar al cielo tu ser
y en tu espalda dibujar un nuevo amanecer
I.T.
todo lo que a ti te mata,
quema en el cenicero
todo lo malo primero,
echa a volar al viento
el nuevo primer aliento.
avienta esos feos zapatos
te ves mas niña dando esos saltos
quítate ese falso vestido
ponte tu jeans preferido,
entierra ese llanto raudo
mira, aquí estoy yo a tu lado,,,
ah ah ah ay!! uhoo uhooo!!
escucha mi zamba querida
te la canto como si fuera mi vida
alza tu mirada perdida
dame esa sonrisa atrevida...
alza tu mirada perdida
dame esa sonrisa atrevida
ah ah ah ayy!! uhoo uhoo!!
te canto esta zamba mujer
y no me importa la indiferencia del ayer
déjame llevar al cielo tu ser
y en tu espalda dibujar un nuevo amanecer
déjame llevar al cielo tu ser
y en tu espalda dibujar un nuevo amanecer
I.T.
lunes, 19 de enero de 2009
VIDA
De muerte en muerte voy caminando,
en el camino del cielo teñido de infierno;
de vida en vida voy cayendo,
en el vuelo de nubes liquidas ardiendo;
de costado flores de amapola saludan al cordial dolor,
del otro, enfermos bailan con un brillante son,
¿no me ofreces otra opción?
¿De las tantas en función solo una es la del rojo telón?
Si hubiera hormigas celestiales abajo
cargando tremenda cortina de sedas haladas
podrían quizás detener el show;
si no existieran los insecticidas
hasta el fin quizás nunca llegaría.
Que mas da si lo natural esta ahí
Y con ganas de ocultarlo me dejas usar disfraz,
me pongo entonces la misma teñida
del diario sufrir, o debería decir del diario vivir,
y si así es la vida entonces, ¿habrá que estar feliz?
dame de una vez tres guitarras, una para ella, la otra para ellos
y la tercera me la dejas a mí, para aprender;
armemos entonces el ruidoso silencio del por venir,
destrocemos a mano los abismos de lo que mal ingerí
en el camino del cielo teñido de infierno;
de vida en vida voy cayendo,
en el vuelo de nubes liquidas ardiendo;
de costado flores de amapola saludan al cordial dolor,
del otro, enfermos bailan con un brillante son,
¿no me ofreces otra opción?
¿De las tantas en función solo una es la del rojo telón?
Si hubiera hormigas celestiales abajo
cargando tremenda cortina de sedas haladas
podrían quizás detener el show;
si no existieran los insecticidas
hasta el fin quizás nunca llegaría.
Que mas da si lo natural esta ahí
Y con ganas de ocultarlo me dejas usar disfraz,
me pongo entonces la misma teñida
del diario sufrir, o debería decir del diario vivir,
y si así es la vida entonces, ¿habrá que estar feliz?
dame de una vez tres guitarras, una para ella, la otra para ellos
y la tercera me la dejas a mí, para aprender;
armemos entonces el ruidoso silencio del por venir,
destrocemos a mano los abismos de lo que mal ingerí
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