Que les diremos a los labios rotos por nuestra inmadurez al amar?
prenderemos fuego al cartón húmedo por el sudor mutuo y en el suelo de la casa vacía, las tablas guardaran nuestros gemidos?
les diremos a los dictadores de la desdicha que jugamos a hacer el amor en todas partes, sin pagar peaje?
o solo nos recostaremos y recordaremos el olor de ese néctar azucarado que con el paso del tiempo transmutó en combustible ?
es excitante recordar lo que sabíamos que terminaría mal...