Dormí anoche contigo,
te observé por horas en mi sueño,
sentía como mi piel se
ponía pálida,
se
encogía a cada
respiración,
endureciéndose,
empedrándose,
te
sentí ahí, creciendo,
exprimiendome por dentro,
magma, magma ardiendo,
no te bastaba mi cuerpo como envase
querías abarcar más, estabas oprimida
más que contenida, limitada, apresada;
lograste crear ese momento,
te regocijaste hasta provocarlo,
fuiste ama en expansión
hasta romper.