Me refugie en tus fotos una vez más
y justo ahora se cumplen cinco minutos
de lágrimas contenidas,
no por vergüenza a que me veas,
es solo que no quiero llenar tu corazón
de angustia con mis lagrimas.
Fue tu aroma el que llego a mi nariz atrofiada
como lo hacia cuando te despedías de mi en la cama
con un beso y un hasta mañana
y con esa mano que al pasar por mi frente
limpiaba los múltiples temores de mis noches,
esa mano a la que me aferraba cuando temía de mi mismo
cuando no sabia si podría alguna vez ser un hombre
del que te sintieras orgulloso toda tu vida;
aunque siempre me lo dijiste y es ahora cuando
en mi cara aparece una sonrisa,
pero las lágrimas tienen más fuerza que nunca,
como olvidarte, si con solo saber que tu estabas ahí
mis temores de niño se apagaban...
me refugio en tus palabras tan decididas cuando yo dudaba,
me refugio en tus regaños que me abrían los ojos,
me refugio en tu compasión cuando no te valore como merecías
en alguna rabieta tonta y me da coraje inmenso por que
si ahora me pongo en tu lugar
ese ademán me partiría el corazón en mil pedazos;
tú solo callaste,
tú solo me amaste en ese momento,
grande eras, grande eres, grande serás
a pesar de esos errores que después solo irradiaban ganas de flagelarte,
no importa, dejan huellas ondas, si, pero tienen cicatrices que forma el amor,
y quién soy yo para reprochártelos!;
si apenas aprendo a caminar y me caigo constantemente,
la deuda que hayas tenido esta saldada,
solo ayúdame a tener la fuerza para saldar las mías alguna
vez antes de mi muerte
se que estas aquí, y has de estar moviendo la cabeza de un lado a otro,
déjame honrarte,
déjame decirte que te quiero
déjame decirte que te amo
déjame decirte que los efectos de tu partida apenas comienzan
déjame decirte que tu llama me quema por que te siento tanto que me desvanezco
déjame hacerte sentir orgulloso,
poder tener la frente en alto a la hora de verte
y mostrarte lo que soy y lo que seré
por que esto continua, no se rompe el hilo de la sangre
tu sangre, mi sangre,
déjame hablarte con palabras sencillas como tú lo hacías
para explicarme preguntas de difícil respuesta.
Me refugio en ti aunque no pueda llorar en tu pecho
y usar tus ropas como pañuelo
te amo